En la segunda guerra mundial se popularizó la teoría de que si se destruían las ciudades de la retaguardia del enemigo, el efecto psicológico que producía mermaba la moral del soldado en el frente.
Los alemanes dieron el pistoletazo de salida en Gernika o Durango con bombardeos sobre la ciudades mezclando bombas de destrucción con incendiarias. Ya en la segunda guerra mundial bombardearon de esta manera Belgrado y otras ciudades.
Pero fueron los aliados, principalmente ingleses y estadounidense, los que usaron esta barbarie masivamente, en bombardeos como el de Hamburgo o Dresde en Alemania, o Tokio en Japón, algo que se continuó en la guerra de Corea.
Este tipo de bombardeos preparaban tormentas de fuego que podían durar varios días y que destruían completamente las ciudades. Y a sus habitantes.
Pero necesitaban un arma más eficaz, de manera que pudieran usar una única bomba para lograrlo. Y se desarrolló la bomba atómica, que enseguida se quedó pequeña, pasando a la bomba termonuclear.
En el artículo sobre estrellas de neutrones puedes conocer más sobre energía nuclear.
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Para estudiar la velocidad con la que una galaxia se acerca o aleja de nosotros se utiliza el efecto Doppler. En términos de radiación electromagnética, ese efecto se ve como un corrimiento al rojo (aumento de la longitud de onda) cuando las galaxias se alejan o corrimiento al azul cuando se acercan. Curiosamente el efecto de corrimiento al rojo está mucho más acentuado, es mucho mayor, en galaxias más lejanas que en las más cercanas. Esto significa que las galaxias más lejanas se alejan a mayor velocidad de nosotros que las que están más cerca.

