Localización
En la cabecera del valle del Deba hay una peña solitaria que no llama mucho la atención, rodeada por montañas más altas. En su cima hay una ermita, recuerdo del antiguo castillo. Desde él se domina discretamente el valle con localidades como Eskoriatza y Arrasate en primer plano.
Los accesos principales son desde Bolibar en el valle o, en este caso, desde el santuario de Salinas de Leniz.
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En esta ocasión vamos a partir del bonito pueblo de Apiñaniz, al que se llega tras bajar el puerto de Azazeta dirección Lizarra.
Pero también se puede acceder desde el otro lado, desde Mañaria, por cualquiera de los dos valles que lo limitan, por la ladera de Mugarra o por la de Eskuagatx.
El inicio es un paseo llano por el bosque bajo los hayedos de Jugatxi, aunque hoy no pasaremos por el santuario.
Por el camino se pasa por el área de autocaravanas de Balmaseda. El último tramo es una carretera muy estrecha.
Markina es un pequeño pueblo con algún caserío, sobre todo en la zona más pegada al río, y bastantes chalets. El río, por desgracia, en verano los últimos años se seca. En cambio, en invierno presenta bonitos rincones, sobre todo la zona del molino.
Pero en este caso, para poder visitar los robledales de Txintxularra, no dejaremos el coche ahí. Además, saliendo desde Sarria podremos visitar el molino, la fuente y llegar al parking del parque natural por un original puente colgante.
Dejaremos el coche aparcado al lado del polideportivo, en un amplio parking donde también se puede pernoctar con la autocaravana. Una pequeña torre que aparenta un castillo marca el lugar.
Desde la ermita sale una pista que seguiremos hasta la cima. Asciende por un hayedo, por un vallecillo, hasta llegar a la cresta, ya muy cerca de la cima.