¿Qué tipo de bombas existen?

Introducción

En este artículo vamos a hablar de los tres tipos principales de bombas militares, las de explosivo convencional, las termobáricas y las nucleares. No nos vamos a extender mucho en el funcionamiento de cada una de ellas, pero sí lo suficiente como para que nos hagamos una idea de qué estamos hablando.

Las bombas de explosivo convencional se basan en una reacción química muy exotérmica que genera gases a muy alta temperatura. Las termobáricas precisan del comburente, el oxígeno, para la explosión y éste se lo proporciona la atmósfera y las nucleares aprovechan la energía generada en una reacción nuclear sin control.

En la novela El final de la cuenta atrás encontrarás mucha información sobre el uso de los explosivos con fines bélicos.

Explosivo convencional

En este caso hay un producto químico estable que en determinadas condiciones, reacciona y da lugar a otros componentes, en una reacción muy rápida y que desprende mucha energía. Por ejemplo, un explosivo típico es el nitrato de amonio que cuando detona (una llama, un golpe fuerte, una chispa) produce nitrógeno, oxígeno y agua. El nitrato de amonio es un sólido mientras que los productos de su explosión son todos gaseosos que además se producen a gran temperatura.

Esto significa que de un espacio muy pequeño se produce un volumen importante de gases en un instante, que calientan y comprimen el aire a su alrededor, dando lugar a una onda expansiva, la realmente destructiva en una explosión de este tipo.

Si la bomba es pequeña, se puede rodear de metralla que no es más que trozos de metal que saldrán despedidos a gran velocidad a modo de balas.

La bomba convencional más grande conocida es la MOAD estadounidense con 8.500 kg de la mezcla de explosivos H-6. La mayor que se ha usado es la Grand Slam británica de 10 tn usada en la segunda guerra mundial para destruir bunkers alemanes.

Las bombas pueden llevar aditivos como aluminio, que aumentan la temperatura y los efectos destructivos de la explosión.

Bombas termobáricas

En este caso se utiliza un gas explosivo como un combustible finamente pulverizado. La explosión se hace en dos etapas. En la primera se revienta el recipiente a presión que contiene el gas explosivo, que en ocasiones, al estar sometido a mucha presión, está en forma de líquido. Al gasificarse se expande rápidamente y entonces da lugar la segunda etapa, una explosión convencional que hace arder el gas.

La explosión se expande rápidamente según el combustible se va quemando. La velocidad a la que se expande la explosión, a más de 2 km/s y las altas temperaturas superiores a los 2000ºC hacen prácticamente imposible la supervivencia a una bomba de este tipo. Además tiene un gran poder de penetración, entrando en cuevas y refugios y quemándolo todo en instantes.

Además de estos efectos, la bomba consume todo el oxígeno presente, por lo que si tienes la suerte de sobrevivir a la explosión, te asfixiarás.

Bomba nuclear

En el artículo Cómo funciona una bomba termonuclear se explica el la tecnología de las bombas atómicas y de hidrógeno. En esencia se produce una radiación gamma, o sea, fotones muy energéticos, que calientan el aire alrededor de la explosión a temperaturas muy elevadas, lo cual da lugar a una onda expansiva brutal.

Este tipo de bombas tienen otros efectos como la radiación ionizante, el pulso electromagnético y la emisión de gran energía que calienta todo lo que se encuentra en un radio cercano, además de una radiación mortal de neutrones que produce múltiples materiales radioactivos.

La tragedia del camping de los Alfaques

En 1978, en la provincia de Tarragona, un camión que trasportaba  25 toneladas de propileno líquido proveniente de una de las múltiples refinerías de la comarca explotó al parecer por un exceso de carga. La explosión destruyó completamente el camping, matando a 243 personas y provocando 300 heridos.

De la investigación se hizo cargo el ejército, ya que el comportamiento de la explosión fue el de una bomba termobárica. De ahí nació el proyecto BEAC español, secreto. Se habla de que España puede poseer entre 30 y 80 bombas termobáricas procedentes de ese proyecto.

Las bombas y el entorno de uso

Los explosivos en la vida civil

Se utilizan principalmente en la minería y obra civil por el poder que tienen para fracturar rocas. Sólo se utilizan explosivos convencionales ya que las bombas termobáricas no resultan útiles. Tampoco las nucleares.

Con cargas explosivas se puede romper la piedra para facilitar por ejemplo la apertura de carreteras. En canteras a cielo abierto, los explosivos fracturan las rocas y se facilita su posterior recogida.

Por otro lado, también se utilizan con fines lúdicos como petardos o fuegos artificiales, tradiciones muy arraigadas en muchos países.

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